Blogs de Antonio Boix

Mis blogs son Altamira (Historia del Arte, Cine, Televisión, Fotografía y Cómic), Heródoto (Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura Contemporáneos).

domingo, 30 de octubre de 2016

CS 1 UD 10. La Prehistoria. La evolución humana. Dosier: vídeos del proceso de hominización, evolución facial del hombre...



                                         El proceso de hominización. 4 minutos. Sin sonido.


                                         La evolución facial del hombre. 1 minuto.

sábado, 29 de octubre de 2016

Dosier: Los derechos de la infancia en el mundo.

Dosier: Los derechos de la infancia en el mundo.

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Los derechos de la infancia son un conjunto de normas de derecho internacional que protegen a las personas en edad infantil (el límite varía según los países). Los derechos de los niños son inalienables e irrenunciables, por lo que ninguna persona puede vulnerarlos o desconocerlos bajo ninguna circunstancia. Varios documentos consagran estos derechos en el ámbito internacional, entre ellos la Declaración  de Derechos del Niño y la Convención sobre los Derechos del Niño.

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FUENTES.
Internet.
[http://www.unicef.es/]


Películas.
La bestia en el corazón (2005). Italia. Drama. Duración: 120 minutos. Dirección: Cristina Comencini. La intensa historia de una mujer que padeció abusos en su familia.


Documentales.
Killer kids, documental del programa Vice de HBO. 27 minutos. Los niños convertidos en asesinos en Filipinas (por dinero) y Afganistán (por ideología). [https://www.youtube.com/watch?v=cOndtUcRXdU]

Noticias. Orden cronológico.
Ariza, Luis Miguel (texto); Koene, Ton (fotos). Niños refugiados. Crecer sin raíces. “El País” Semanal 1.684 (4-I-2009) 50-61. La mitad de los 50 millones de refugiados del mundo tienen menos de 18 años.
Fanjul, Gonzalo. Millones de bodas precoces lastran la salud y educación de las niñas. “El País” (9-III-2012) 40.
Ferrer, Isabel. ‘Dejé a mi padre cubierto de sangre’. “El País” (10-VII-2012) 2-2-3.
Ferrer, Isabel. La Haya condena al ‘señor de la guerra’ Lubanga por reclutar niños soldado. “El País” (11-VII-2012) 6.
D’Argenzo, Alberto. ‘Me dieron un Kalashnikov y me enseñaron a matar’. “El País” (15-VII-2012) 6-7. Declaraciones de un ex niño soldado en Congo, raptado por las fuerzas de Lubanga.
Aunión, J. A.; Reinoso, José. Adopción internacional como último recurso. “El País” (9-I-2013) 30-31.
Müller, Enrique; De Benito, Emilio. Alemania ‘crea’ un tercer sexo. “El País” (20-VIII-2013) 24. Los padres no estarán obligados a registrar el sexo del recién nacido sin físico definido.
Gutiérrez, Óscar. Niños que mueven el mundo. “El País” (1-X-2013) 34-35. Pequeños activistas como Malala e Iqbal Masih logran grandes transformaciones en los derechos de la infancia.
Montero, Rosa. Malala Yousafzai. ‘Hay que morir alguna vez en la vida’. “El País” Semanal 1.933 (13-X-2013) 22-27. La joven activista Malala Yousafzai (1997) prosigue su lucha por el derecho a la educación femenina.
Cobo, Vicenta. El ‘Tour’ de la Fertilidad. “El País” Domingo (3-XI-2013) 1-4. La lucha de las personas que quieren un “vientre de alquiler”.
Chouza, Paula. El niño trabajador es el pobre del futuro. “El País” (27-II-2014) 34-35. Se debate en América Latina prohibir el trabajo infantil, entre el deseo de los expertos de mejorar su educación y la voluntad de los niños de ganar dinero para subsistir. La pobreza es a la vez causa y consecuencia del trabajo temprano.
Oppenheimer, W. Reino Unido afronta una oleada de escándalos de pederastas famosos. “El País” (21-VII-2014) 33.
Adzuba, Caddy. En defensa de las niñas violadas. “El País” (7-IX-2014) 37. Alegato contra la violencia sexual a las niñas en la región congoleña de Kivu del Sur.
Espinosa, Ángeles. El Nobel encumbra la escolarización como motor del desarrollo pacífico. “El País” (11-X-2014) 4. Nobel de la Paz para la paquistaní Malala Yousafzai y el indio Kailash Satyarthi.
Dorfman, Ariel . ¿Conocen ahora a Kailash Satyarthi? “El País” (11-X-2014) 4.
Muñoz, Isabel (fotos); y AA. VV. (textos). El mundo ya no es tan pequeño. “El País” Semanal 1.990 (16-XI-2014) 42-57. Reportajes sobre niños del mundo.
Palmer, Martyn. Malala Yousafzai, premio Nobel de la Paz. “El País” S Moda 206 (X-2015) 58-64. Entrevista a la joven feminista que ha luchado por el derecho a la educación de las niñas.
García, Carolina. ¿Qué lleva a una madre a matar a su propia hija?  “El País” (27-IV-2016). Las psicopatías que pueden desencadenar el filicidio.
Olivera, Joana. Las solicitudes de adopción nacional e internacional se desploman en España. “El País” (27-VIII-2016). Los adoptantes retroceden ante las mayores exigencias de los países.
Merino, Ana. Todas las infancias. “El País” (8-X-2016). La prioridad debería ser proteger a todos los niños de su explotación laboral, sexual, tecnológica...
Mouzo, Jessica. Justin Forsyth / Director ejecutivo adjunto de Unicef. ‘La situación en Alepo es desesperante’. “El País” (20-XI-2016). Un resumen de la situación de la infancia en los países en conflicto y entre los refugiados.

Wennman, Magnus. Donde duermen los niños. “El País” Semanal 2.094 (13-XI-2016). Reportaje fotográfico, publicado en Kehrer Verlag, del fotoperiodista alemán Magnus Wennman (1979) sobre el descanso de niños sirios refugiados, con sus historias de penuria y miedo.

viernes, 28 de octubre de 2016

Dosier: El Acuerdo Canadá-UE (CETA).

Dosier: El Acuerdo Canadá-UE (CETA).

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El editorial Cuando ya sonaba el gong [“El País” (28-X-2016)] advierte que la rectificación de Valonia evita el desprestigio político de Europa pero que las enormes dificultades para aprobar el CETA demuestran que la UE ha de mejorar la toma de decisiones sobre el comercio internacional así como otras cuestiones:
‹‹El Gobierno de Valonia, región francófona belga del sur, dio ayer su conformidad a la firma del tratado comercial entre la Unión Europea y Canadá, el llamado CETA, por sus siglas en inglés. Justo al filo del desastre, cuando se consumaba ya un inédito desprestigio político de Europa y se aplazaba la cumbre con los canadienses prevista para el mismo día.
El desbloqueo se ha conseguido tras un largo forcejeo y algunas mejoras cosméticas al Tratado. En realidad, la Declaración complementaria del 5 de octubre, que incorpora esas aclaraciones, solo subraya las novedades ya introducidas anteriormente sobre protección de estándares y el carácter de tribunal permanente público (y no de arbitraje privado, más maleable por las grandes corporaciones) del organismo creado para dirimir litigios.
Quizá lo decisivo ha sido que las autoridades europeas hayan salido (aunque tardíamente) a la palestra, tanto a escuchar a los protagonistas de la protesta como a explicar la solución arbitrada para los elementos más controvertidos del acuerdo.
Así que la principal lección del episodio estriba en la necesidad de actuar proactivamente, y no pasivamente. Sobre todo en estos asuntos en los que el populismo captura fácilmente a los abandonados por la globalización o por la política de excesiva austeridad presupuestaria, o por ambas. Y lo hace por la vía de enarbolar el rechazo a propuestas que aunque mejoran el entorno y la perspectiva económica global, pueden debilitar a algún sector concreto.
La otra gran lectura a realizar es la necesidad de reflexionar sobre la necesidad de soluciones a la gobernanza europea que eviten el contrasentido de que una minoría de 3,5 millones de ciudadanos bloquee la voluntad de 508 millones. Aunque lo haga también por motivos de índole interna y no europea. Precisamente por eso, y porque menudearán los casos, este problema requiere una salida jurídica y política de fondo, con validez general.››

FUENTES.
Noticias.
Sánchez, Álvaro. Bruselas acepta someter el pacto de libre comercio con Canadá a los Parlamentos nacionales.  “El País” (6-VII-2016).
Sánchez, Álvaro. La región belga de Valonia veta el acuerdo comercial UE-Canadá“El País” (15-X-2016).
Pérez, C. La UE busca superar el recelo ante el libre comercio con garantías frente a los abusos. “El País” (22-X-2016).
Sánchez, Álvaro. Valonia reniega del libre comercio entre despidos masivos. “El País” (23-X-2016).
Pérez, C. Bélgica salva ‘in extremis’ el pacto comercial entre la UE y Canadá. “El País” (28-X-2016). Valonia acepta el acuerdo a cambio de contrapartidas.
Sánchez, Álvaro. Canadá y la UE firman hoy el acuerdo comercial. “El País” (30-X-2016).

Sánchez, Álvaro. La UE firma con Canadá su mayor acuerdo comercial. “El País” (31-X-2016). El impacto positivo para el PIB europeo se calcula en 12.000 millones de euros anuales. Entrará en vigor provisionalmente cuando lo apruebe la Eurocámara y definitivamente cuando lo hagan los Parlamentos nacionales.

Opiniones.
Editorial. Un acuerdo necesario“El País” (18-X-2016).
Editorial. Cuando ya sonaba el gong. “El País” (28-X-2016).
Malo de Molina, José Luis. Ridículo europeo en Valonia. “El País” (28-X-2016).

Vidal-Folch, X. La rebelión de la otra Asturias. “El País” (26-X-2016). Valonia contra el CETA.

jueves, 27 de octubre de 2016

Dosier: La transición de Benedicto XVI a Francisco I.

Dosier: La transición de Benedicto XVI a Francisco I.
El Papa Benedicto XVI, el teólogo alemán Joseph Ratzinger.

La Iglesia Católica se debate en 2012-2013 en muchos frentes: la disminución de las vocaciones sacerdotales, las denuncias contra miles de sacerdotes por abusos infantiles, el problema del celibato no deseado, las denuncias de corrupción y lujo en la alta jerarquía y en algunas organizaciones religiosas de base, la opacidad de la cabeza romana de la Iglesia, las presiones para que la Iglesia pague impuestos en países donde está exenta fiscalmente (como España), las protestas de las organizaciones de base para que las mujeres puedan entrar en el sacerdocio, las peticiones de participación de los fieles en la elección de los párrocos y obispos, la demanda de una actualización teológica más acorde con los tiempos actuales, las quejas por la represión ideológica contra los teólogos más avanzados, y un sinfín de otros temas tal vez menos acuciantes o generalizados, pero que requieren cambios con prontitud.


Benedicto XVI en su renuncia.

La renuncia del papa Benedicto XVI abre una oportunidad histórica para la reforma de la Iglesia Católica. Ratzinger ha demostrado en estos siete años largos un conservadurismo excesivo en demasiados puntos clave, como la democracia interna y las costumbres morales, pero es justo reconocer que también ha progresado significativamente en asuntos tan importantes como la pederastia de los eclesiásticos y se ha distanciado de las posiciones más extremistas respecto a las políticas laicas. Es preciso abordar en el nuevo papado reformas fundamentales: el matrimonio de los sacerdotes, el sacerdocio femenino, la autorización del matrimonio religioso para los divorciados, la creación de nuevos ritos y organizaciones eclesiásticas que permitan la integración de gentes de culturas muy diversas (el rito católico oriental, que permite el matrimonio de sus sacerdotes, es un buen referente), la democratización de las órdenes religiosas, la mayor participación de los fieles en los obispados y sus instituciones auxiliares, la transparencia en las cuentas eclesiásticas, la aplicación estricta de la ley civil contra los pederastas, la apertura ecuménica a las otras religiones sin caer en pretensiones hegemónicas, y, no es lo menos importante, el respeto a la libertad de pensamiento teológico y a su expresión. Ojalá el nuevo Papa no sea otro hombre de transición, un apaño conservador en medio del  derrumbe de la Iglesia, sino un renovador que cimiente con firmeza su futuro.
El editorial Innovación y renuncia [ “El País” (12-II-2013)] presenta la posición laica del diario sobre el papado y sus retos:
‹‹La renuncia de Benedicto XVI al pontificado es un innovador jalón en la historia del Vaticano. Ninguno de los más de 250 papas que se han sucedido en Roma renunció tan voluntaria y libremente como lo hará Joseph Ratzinger. Tampoco ninguno de ellos se ha retirado con un comunicado tan cargado de dignidad y verdad con el que pondrá fin a un papado corto —de transición, se dijo en su momento—, pero tan intenso, turbulento y, en cierta forma, innovador debido a la necesidad de afrontar uno de los mayores escándalos que ha salpicado a la Iglesia católica moderna: la pederastia.
Ratzinger accedió al papado con unas nítidas credenciales conservadoras. Fue prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (la antigua Inquisición) durante más de dos décadas y rechazó las innovaciones del Concilio Vaticano II. Como sucesor de Juan Pablo II se apresuró a proclamar innegociables la familia, la indisolubilidad del matrimonio, el celibato sacerdotal, el repudio al aborto, el divorcio y las uniones entre homosexuales. Durante sus casi ocho años como sumo pontífice ha cumplido con las expectativas de todos los que esperaban el inmovilismo de la ortodoxia. Ha criticado al islam, ha regresado a la liturgia de la misa en latín, ha levantado la excomunión que pesaba sobre los lefebvrianos (la extrema derecha católica francesa) y ha clamado de forma inoportuna contra el uso de los preservativos en su primer viaje a África, el continente más severamente castigado por el sida.
Pero Joseph Ratzinger es un teólogo, un intelectual riguroso difícil de etiquetar con simpleza. Procedente de una Conferencia Episcopal, la alemana, que es la que más claramente distingue entre poder terrenal y religioso, Benedicto XVI ha mantenido actitudes que han molestado a los sectores más radicales. Su primera visita a España fue un jarro de agua fría para las expectativas de la Conferencia Episcopal Española, que quiso instrumentalizarla para atacar el proyecto de matrimonio homosexual de Rodríguez Zapatero. A su regreso a Roma fue destituido sin contemplaciones el portavoz Joaquín Navarro-Valls.
Sin duda es la lacra de la pederastia de sacerdotes y jerarcas la que ha marcado su papado y ha llevado a Benedicto XVI a tomar las decisiones que menos esperaban los más ultraconservadores. Llegado al solio pontificio un año después de que estallara el primer escándalo en EE UU, esa bomba de efectos retardados le estalló desde el principio, tras décadas de abusos sistemáticamente ocultados por la curia y por Roma. Frente a los que clamaban por mantener el silencio, Benedicto XVI rompió con el ocultamiento impuesto por su predecesor, pidió perdón por los pecados cometidos y en una histórica visita a Malta prometió que los culpables serían entregados a la justicia secular.
Fue un giro copernicano que probablemente esté en consonancia con su rigor intelectual y doctrinal, y contra el que todavía se revuelven muchos estamentos de esta anquilosada institución. En ellos podría hallarse una parte de la razón de su creciente aislamiento en el Vaticano, lo que sería una paradoja de la historia, como lo es su propia renuncia (en latín) y su posterior retiro espiritual a un convento de monjas. Porque es una muestra del poder innovador que en ocasiones ofrece la más estricta ortodoxia y el regreso a los principios. La misma partida antes de tiempo es una señal inequívoca de responsabilidad hacia una curia envejecida.
Como él mismo dice en su despedida —una irrupción de modernidad en un espacio más que tradicional— es de esperar que los cardenales sepan elegir sabiamente al nuevo pontífice. En ello se juegan el futuro de una Iglesia en crisis y hoy en manos del inmovilismo.››


Francisco I.
La elección del cardenal argentino Bergoglio, un que ya había sido finalista en la anterior elección papal, supone aparentemente un cambio importante respecto a la línea más curial y dogmática de Ratzinger. Que haya escogido como nombre Francisco implica un positivo mensaje a los católicos: que su pontificado será más cercano a los pobres y a los problemas de la sociedad como la insolidaridad y la desigualdad, y además hay sólidas esperanzas respecto a un diálogo respetuoso con otras confesiones religiosas.
Francisco se presenta como un Papa amable en las formas, sinceramente implicado en  la atención personal a los fieles, pero inamovible en lo doctrinal, y a su edad (76 años) es muy poco probable que cambie significativamente en cuestiones fundamentales como el celibato o la participación de la mujer en el sacerdocio, ni en el respeto institucional de la Iglesia a los derechos de los grupos marginales como gays o lesbianas. Ante estos graves asuntos puede que sea cuidadoso en no ofender, pero sus hechos e ideas son los de un ortodoxo sin aparentes fisuras.
Aun así, ¿cabe una sorpresa a lo Juan XXIII?
Esa es la esperanza que muchos cristianos deseamos ver realizada.

Fuentes.
Artículos.
Bedoya, Juan G. El sexo pierde al Vaticano. “El País” (31-V-2009) 36-37.
Arroyo, Francesc. Entrevista. Darius Shayegan: ‘El cristianismo también se está radicalizando’. “El País” (16-X-2010) 56.
Ordaz, Pablo. Un Papa rodeado por lobos. “El País” (19-II-2012) 3. Ha comenzado la lucha por la sucesión de Benedicto XVI.
Bedoya, Juan G. Europa, la nueva tierra de misión. “El País” (21-II-2012) 35. Benedicto XVI fortalece el colegio cardenalicio con el objetivo de recuperar Europa.
Bedoya, Juan G. El Vaticano advierte a los teólogos de que deben someterse a los obispos. “El País” (16-III-2012) 36.Agencia EFE. Benedicto XVI arremete contra el sacerdocio femenino. “El País” (7-IV-2012) 32.
Bedoya, Juan G. Ceremonias de confusión por el fisco episcopal. “El País” (26-V-2012) 34-35.
Ordaz, Pablo. Cae el topo del Vaticano. “El País” (26-V-2012) 6.
Ordaz, Pablo. Lo que ocultaba el cuervo del Papa. “El País” (27-V-2012) 8. Crisis en el Vaticano por un caso de espionaje.
Ordaz, Pablo. Los cómplices del mayordomo del Papa dicen que actuó para limpiar el Vaticano. “El País” (29-V-2012) 6.
Ordaz, Pablo. El diablo en la Santa Sede. “El País” Domingo (3-VI-2012) 2-4. La guerra de poder en el Vaticano.
Ordaz, Pablo. Las filtraciones desbordan al Vaticano. “El País” (5-VI-2012) 2-3.
Ordaz, Pablo. El Vaticano abre sus salas para juzgar la traición del mayordomo del Papa. “El País” (23-IX-2012) 4-5.
Casanova, Julián. ¿Y la Iglesia? ¿Qué hace la Iglesia católica? “El País” (2-X-2012) 35. La Iglesia católica española se ha posicionado al lado del PP y calla ante una política social reaccionaria.
Ordaz, Pablo. ‘Traicioné la confianza del Santo Padre’. “El País” (3-X-2012) 2-3.
Ordaz, Pablo. Y ahora, la nueva evangelización. “El País” (11-X-2012) 36-37. Benedicto XVI reivindica el Concilio Vaticano II.
Arias, Juan. La primavera de la Iglesia. “El País” (11-X-2012) 37. Un recuerdo del Concilio Vaticano II, cuando Arias era corresponsal en Roma.
Bedoya, Juan G. Un ‘ministro’ del Vaticano apoya la legalización de las parejas gais. “El País” (6-II-2013) 34. El arzobispo Vincenzo Paglia apoya que se regulen los derechos de las uniones homosexuales, y pide que no se persiga a los gais.
Ordaz, Pablo. Benedicto XVI, solo y sin fuerzas, renuncia por sorpresa a su pontificado. “El País” (12-II-2013) 1-3.
Ordaz, Pablo. Un papa viejo y solo. “El País” (12-II-2013) 4.
Galán, Lola. Italiano, africano o americano. “El País” (12-II-2013) 6.
Bedoya, Juan G. El papa que quería limpiar la Iglesia tira la toalla. “El País” (12-II-2013) 8-9.
Tamayo, Juan José. De guionista de Juan Pablo II a protagonista. “El País” (12-II-2013) 8.
Bedoya, Juan G. España, entre sus obsesiones. “El País” (12-II-2013) 10-11.
González, Ricard. Controversias con el Islam. “El País” (12-II-2013) 11.
Marirroderiga, Jorge. Una diplomacia centrada en Occidente. “El País” (12-II-2013) 10.
Estrada, Juan A. ¿El final de una etapa? “El País” (12-II-2013) 11.
Mora, Miguel. Los ultracatólicos ganan la partida. “El País” (12-II-2013) 12-13.
Masiá Clavel, Juan. ¿Dimitir como Dios manda? “El País” (12-II-2013) 14.
Redacción (editorial). Innovación y renuncia. “El País” (12-II-2013) 34.
Fraijó, Manuel. Elogio de una renuncia. “El País” (12-II-2013) 37.
Ordaz, Pablo. El Papa renuncia para limpiar el Vaticano. “El País” (13-II-2013) 2-3.
Galán, Lola. Un cónclave atípico. “El País” (13-II-2013) 4.
Arias, Juan. La mayoría de los electores del nuevo papa son europeos. “El País” (13-II-2013) 5.
Tobella, Alba; Viejo, Susana G. El Papa pone los pies en la tierra. “El País” (13-II-2013) 8.
Galán, Lola. La herencia envenenada del Papa. “El País” (15-II-2013) 3.
Ordaz, Pablo. El Papa elige al nuevo banquero de Dios. “El País” (16-II-2013) 2-3. El alemán Ernest von Freyberg es el nuevo director del Banco Vaticano.
Ordaz, Pablo. La batalla final de Benedicto XVI. “El País” (17-II-2013) 2-3. Al fin se enfrenta a Bertone por el control de las finanzas papales.
Rodríguez, Jesús. Los comandos de Dios. “El País” (18-II-2013) 2-5. Los grupos de poder en la Iglesia: el Opus Dei, los ‘kikos’, los Legionarios de Cristo…
Vargas Llosa, Mario. El hombre que estorbaba. “El País” (23-II-2013) 37. La renuncia de Benedicto XVI finaliza un papado anacrónico.
Bedoya, Juan G. Falible. Ex Papa. Un poderoso en retiro. “El País” (23-II-2013) 38-39.
Küng, Hans. ¿Una primavera vaticana? “El País” (1-III-2013) 35.
Galán, Lola. Un cónclave sin favorito claro. “El País” (6-III-2013) 13.
Colomer, Josep M. Cómo se elige al papa. “El País” (6-III-2013) 39.
Ovejero, Félix. El papa filósofo. “El País” (8-III-2013) 31. Una crítica del pensamiento retrógrado de Ratzinger.
Redacción (editorial). Cónclave de transición. “El País” (9-III-2013) 32. Se critica la falta de transparencia de la elección del Papa.
Bedoya, Juan G. Dos mil años de intrigas. “El País” Semanal 1.902 (10-III-2013) 46-55.
Arias, Juan. ¿El fin del papado? “El País” Semanal 1.902 (10-III-2013) 56-57.
Ordaz, Pablo. Arranca el cónclave de la renovación. “El País” (12-III-2013) 2.
Galán, Lola. Los grandes movimientos eclesiales son determinantes en la elección papal. “El País” (12-III-2013) 8.
Ordaz, Pablo. Sodano pide un papa que entregue la vida por la Iglesia. “El País” (13-III-2013) 2-3.
Ordaz, Pablo. El primer papa latinoamericano. “El País” (14-III-2013) 2-3.
Rebossio, Alejandro. Un duro crítico de la desigualdad. “El País” (14-III-2013) 4-5.
Peregil, F. Argentina saluda la mano firme de Bergoglio en un momento de crisis. “El País” (14-III-2013) 5.
Galán, Lola. Una Iglesia a la espera de una ‘revolución’ tranquila. “El País” (14-III-2013) 6-7.
Bedoya, Juan G. Jesuita conservador envuelto en agrias polémicas. “El País” (14-III-2013) 10.
Bassets, Lluís. El tamaño de un papa. “El País” (14-III-2013) 10-11.
Marirrodriga, Jorge. El papa que se hace la comida. “El País” (14-III-2013) 11.
Sánchez-Vallejo, M. Antonia. Los católicos americanos copan el mapa del mundo. “El País” (14-III-2013) 12.
Tamayo, Juan José. Francisco y la iglesia de los pobres. “El País” (14-III-2013) 12.
Masiá Clavel, Juan. De Benedicto a bendecido. “El País” (14-III-2013) 13.
Arias, Juan. Doble sorpresa en Roma. “El País” (14-III-2013) 15.
Redacción (editorial). Esperanza de reforma. “El País” (14-III-2013) 42.
Ordaz, Pablo. El Papa pide una Iglesia irreprochable. “El País” (15-III-2013) 2-3.
Galán, Lola. La Compañía de Jesús afronta un doble desafío. “El País” (15-III-2013) 4-5.
Arias, Juan. Un papa que une dos órdenes rivales. “El País” (15-III-2013) 5. Jesuitas y franciscanos.
Peregil, F. ‘Si no me caso con vos, me hago cura’. “El País” (15-III-2013) 6-7. La vida de Bergoglio, el nuevo Papa.
Redacción. Bergoglio, en sus propias palabras. “El País” (15-III-2013) 8. Selección de sus pensamientos.
Caño, Antonio. Ante el pasado y el futuro de América. “El País” (15-III-2013) 16.
Torreblanca, José Ignacio. Como si Dios no existiera. “El País” (15-III-2013) 16.
Galán, Lola. El Vaticano defiende el pasado del Papa. “El País” (16-III-2013) 3.
Basterra, Francisco G. Nuevo mundo. “El País” (16-III-2013) 4.
Fraijó, Manuel. Nuevo papa, viejas urgencias. “El País” (16-III-2013) 35.
Ordaz, Pablo. El Papa se queda a solas con la Iglesia. “El País” (20-III-2013) 6-7. El Papa Francisco comienza su pontificado.
Ordaz, Pablo. El Papa que se bajó de la cruz. “El País” (11-II-2014) 34. Un año de la renuncia de Benedicto XVI, que ha cumplido su promesa de no inmiscuirse en la labor de su sucesor.
Ordaz, P. Benedicto XVI. ‘Nadie intentó chantajearme’“El País” (10-IX-2016). Explica su abdicación por el cansancio y alaba a Francisco I.

martes, 25 de octubre de 2016

Dosier: El caso de las tarjetas opacas de Caja Madrid y Bankia.

Dosier: El caso de las tarjetas opacas de Caja Madrid y Bankia.



El editorial Hasta el último euro [“El País” (10-X-2014)] resume el caso de las tarjetas opacas de Caja Madrid (luego Bankia):
‹‹A medida que se van conociendo detalles del uso de las tarjetas incontroladas de Caja Madrid y Bankia parece más claro que esta es una buena oportunidad para que las instituciones concernidas (Bankia —que denunció el caso— y su propietario, el FROB; Hacienda; los tribunales y los partidos, sindicatos y patronales a los que pertenecen los exconsejeros y exdirectivos implicados) aumenten su credibilidad y demuestren que defienden con firmeza los intereses públicos. Por ahora, el juez Fernando Andreu ha abierto una pieza separada dentro del caso Bankia para imputar a los expresidentes Miguel Blesa y Rodrigo Rato y al ex director general Ildefonso Sánchez Barcoj; PP, PSOE e IU anuncian investigaciones internas sobre el caso y ya se han contabilizado 15 dimisiones de ex altos cargos de la entidad por el uso de las tarjetas.
Son indicios esperanzadores de que se desea conocer a fondo y actuar con rigor ante este tipo de colusión entre una parte del sistema financiero y los agentes políticos y sindicales imbricados en sus consejos. Pero los indicios no bastan. Por ejemplo, las conclusiones de la investigación interna de los partidos deberían ser argumentadas y públicas; los ciudadanos tienen que conocer la profundidad y el alcance de las pesquisas. Los partidos y los agentes sociales no pueden permitirse en estos momentos una sola brizna de sospecha sobre su comportamiento; y las autojustificaciones o la técnica de limitar el examen a unos pocos chivos expiatorios ya no convencen a la opinión pública.
También es el momento de revisar a fondo las relaciones entre los partidos, sindicatos y patronales con las grandes empresas y entidades financieras. El desembarco político en los consejos de las cajas ha causado daños catastróficos en una parte del sistema financiero (Madrid, Valencia, Castilla-La Mancha, Galicia y Cataluña); como además exacerba las sospechas de corrupción creciente entre los representantes políticos y los agentes sociales, parece urgente extraer las conclusiones adecuadas ofreciendo a los ciudadanos una aplicación convincente y rigurosa de la ley.
La fase de las disculpas pueriles por el uso de las tarjetas negras (“no sabía” o “todo era legal”) debe quedar atrás. Es difícil aceptar que un consejero que ha sido secretario de Estado de Hacienda desconozca las implicaciones fiscales de unos ingresos que no requieren justificación documental. La pregunta a la que deben responder las investigaciones en curso es quién o quiénes aprobaron y organizaron esta prebenda que supone malversar los caudales de la entidad; y la tarea de los organismos públicos (empezando por Hacienda) consiste en aclarar si hay bancos, empresas o instituciones con prácticas similares. Los contribuyentes esperan que los implicados devuelvan hasta el último euro de ingresos negros mal extraídos de Bankia y que hagan frente a sus responsabilidades fiscales, civiles o penales. De las instituciones públicas esperan una conducta profesional ejemplar para castigar cualquier delito que pueda demostrarse.››

Vídeo de Europa Press. 1 minuto.

Finalmente, el 23 de febrero de 2017, la Audiencia Nacional condenó a prisión a Blesa (seis años) y Rato (cuatro años y medio), con penas menores para el resto de los 65 encausados.

FUENTES
Artículos.
De Barrón, Íñigo. Impunidad. . “El País” (3-X-2014) 17. Las tarjetas opacas de Caja Madrid y después Bankia han acabado de hundir la imagen de los (malos) gestores de la banca.
Editorial. Tarjetas negras. “El País” (3-X-2014) 30.
De Barrón, Í. Hacienda investiga el uso de las tarjetas de directivos en las grandes empresas. “El País” (4-X-2014) 12.
Romero, J. M. El agujero político de Caja Madrid. “El País” (6-X-2014) 12. El escándalo de las tarjetas revive la descomposición de la entidad en los últimos decenios.
Vidal-Folch, X. Tarjetas negras con desfachatez. “El País” (9-X-2014) 28.
Editorial. Hasta el último euro. “El País” (10-X-2014) 30.
Redacción. Despilfarro sin control en tarjetas opacas. “El País” (11-X-2014) 18-19.
Redacción. Todos los partidos políticos entraron en el festín de la caja madrileña. “El País” (11-X-2014) 20.
Pérez, F. J.; De Barrón, Í. El juez responsabiliza a Blesa y Rato de todo el gasto de las tarjetas opacas. “El País” (17-X-2014) 12-13.
De Barrón, Í. Defensas tumbadas. “El País” (17-X-2014) 13.
Rincón, Reyes. Rato y Blesa ‘consintieron, aceptaron y propiciaron’ las tarjetas opacas. “El País” (18-X-2014) 12.
Noceda, M. Á. Caja Madrid pasó de la moderación de Terceiro al derroche de sus sucesores. “El País” (18-X-2014) 13.
Romero, J. M.; De Barrón, Í. Caja Madrid ocultó al juez Andreu las ‘visas’ en su informe sobre los sueldos. “El País” (19-X-2014) 18.
De Barrón, Í. Caja Madrid y Bankia ocultaron desde 2009 el sueldo real de sus ejecutivos. “El País” (14-X-2014) 20.
Altozano, M.; De Barrón, Í. La ‘voluntad de ocultación’ de las tarjetas opacas y la liegalidad de las retribuciones. “El País” (5-XII-2014) 28.
De Barrón, Í. Sombras de duda sobre todos. “El País” (5-XII-2014) 29.
Pérez, F. J. Imputación general por las tarjetas fantasma. “El País” (29-I-2015) 14-15.
De Barrón, Í. Cirugía fina frente a la impunidad. “El País” (29-I-2015) 14-15.
Pérez, F. J. El caso de las ‘tarjetas black’ concluye con 66 procesados. “El País” (24-XII-2015) 22.
Pérez, F. J. El fiscal pide cuatro años y medio de cárcel para Rato por las ‘black’. “El País” (15-I-2016) 22.
Pérez, F. J. Rato y Blesa se sentarán en el banquillo por las ‘tarjetas black’. “El País” (2-II-2016) 22. Hay 66 imputados.
De Barrón, Í. Caja Madrid: ‘Amplíese el límite a Amat en agosto hasta 60.000 euros’“El País” (24-IX-2016). Directivos y consejeros apelaban a las ‘tarjetas black’ para sus gastos de verano y Navidad, ampliando sus límites.
De Barrón, Í. Rato creó otras ‘visas’ opacas y las canceló el día que llegó Goirigolzarri“El País” (24-IX-2016).
De Barrón, Í. ‘Tarjetas black’: 65 sospechosos de apropiación indebida al banquillo“El País” (26-IX-2016).
Pérez, F. J. Los acusados piden anular la prueba clave en los pagos de las ‘tarjetas black’“El País” (27-IX-2016). Rechazan la prueba de las páginas Excel.
Amón, Rubén. Que se arranquen los ojos“El País” (27-IX-2016).
Pérez, F. J. El fiscal defiende que los extractos de las ‘tarjetas black’ sirven como prueba“El País” (28-IX-2016).
De Barrón, Í.; Pérez, F. J. Blesa admite que fijó la cuantía de las ‘black’ pero defiende que eran legales“El País” (1-X-2016).
Domínguez, Í. Cómo se dignifica un sueldo“El País” (1-X-2016). Las estrambóticas justificaciones de Blesa para el enorme gasto de las tarjetas.
De Barrón, Í.; Maqueda, A. Rato evita aclarar al fiscal por qué no informó a la CNMV de las targetas“El País” (5-X-2016).
De Barrón, Í.; Maqueda, A. Las tarjetas de Caja Madrid eran sueldos sin control“El País” (6-X-2016).
De Barrón, Í. Los consejeros relatan el caos de organización en las ‘tarjetas black’“El País” (7-X-2016).
Editorial. Luz sobre las ‘black’“El País” (12-X-2016). Los testimonios de los testigos clarifican que las tarjetas black no eran un sueldo y por lo tanto sus beneficiarios delinquieron al usarla para gastos personales.
De Barrón, Í. Terceiro dice que sus tarjetas eran para gastos y ‘blancas’, no para sueldos“El País” (25-X-2016).
Pérez, F. J. El fiscal acusa de ‘pillaje’ a loss usuarios de las ‘black’. “El País” (6-XII-2016).
Redacción. El juicio de las ‘tarjetas black’ de Caja Madrid, visto para sentencia. “El País” (3-II-2017). Solo uno de los acusados hace uso de la última palabra.
De Barrón, Í. Blesa y Rato, condenados a prisión por las ‘tarjetas black’ de Caja Madrid. “El País” (24-II-2017).
De Barrón, Í. El tribunal da validez a la hoja de Excel, la clave de la acusación. “El País” (24-II-2017).

De Barrón, Í. Quienes devolvieron el dinero antes del juicio podrían librarse de la cárcel. “El País” (24-II-2017).

lunes, 24 de octubre de 2016

Dosier: La crisis de las Humanidades.

Dosier: La crisis de las Humanidades.

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Jordi Llovet, en El fin de las humanidades [“El País” Ideas (24-IV-2016)] [http://cultura.elpais.com/cultura/2016/04/22] reivindica la literatura y el pensamiento crítico como eslabones del progreso humano y reclama que los humanistas se comprometan en la vida pública a fin de dotar de praxis a su conocimiento:
‹‹La crisis por la que atraviesan los estudios de humanidades no solo en España, sino en el mundo entero, era perfectamente previsible desde los albores de la revolución industrial. Lo que se fundó en la Grecia clásica —el amor por el saber— y se mantuvo en Roma —la alabanza del ocio y el menosprecio del negocio—; aquello que las órdenes monásticas conservaron durante la Edad Media; aquello que resurgió con una insólita pujanza durante el Renacimiento europeo, luego durante la Ilustración y en buena medida en las universidades del siglo XIX siguiendo el ejemplo de la reforma universitaria de Humboldt en Berlín, todo eso empezó a librar ya a mediados de ese mismo siglo una batalla muy dura contra un enemigo de potencia no solo no prevista, sino también incalculable. El hombre de estudio, la mujer de artes o letras, vieron, a lo largo del gran siglo de la burguesía y de todo el siglo XX cómo la legitimidad de su quehacer quedaba mermada y amenazada a causa del desarrollo de la ciencia, la industria, el comercio y la técnica.
(…) Al auge del comercio, las ciencias, la industria y la técnica, hay que sumarle, en los últimos 30 años por lo menos, un nuevo factor, imprevisible hace un siglo y medio: el auge de las nuevas tecnologías. Los filósofos que heredaron la preocupación por este asunto a la sombra de Heidegger o de Jaspers no parecieron alarmarse cuando el fenómeno de esas brillantes tecnologías y los ingenios digitales irrumpieron progresivamente en la vida cotidiana de todo el orbe. La inocencia con la que se recibió ese alarde del progreso técnico-científico se ha transformado, ya en nuestros días, en una preocupación —solo para algunos, este es el problema—, sin que se atisbe la posibilidad de alcanzar alguna solución. Estamos ya, propiamente, en lo que ha venido en denominarse la era poshumana, en el bien entendido que nos hallamos en la era en la que el ente, el ser, no es más que un flatus vocis: una nadería nostálgica, un recuerdo de tiempos pasados en los que filosofía, religión, moral y estética otorgaban a esa palabra un valor casi tan alto como el que se otorgaba a Dios o a la muerte.
Esto nos lleva a analizar otros factores, no menudos, del descrédito de las humanidades en las universidades de España y de casi todo el mundo: la religión ha perdido adeptos en todas partes, y con ella han desaparecido los referentes trascendentales que actuaban, con sordina pero con eficacia, en todas las sociedades y sus cultos; los nuevos estilos musicales, de los que los jóvenes no pueden prescindir en sus momentos de ocio, han venido a suplantar el carácter órfico —y por ello, sagrado— de la mal denominada música clásica; el uso universal de los teléfonos llamados inteligentes rebajan sin pausa la inteligencia de aquellos que podrían dedicar su ocio a cualquier otro tipo de actividad y destierran la conversación, además de haber provocado la desaparición de las áreas de privacidad que tanto convienen al ser que piensa y actúa mediatamente; el subsiguiente descrédito de la lectura anula la posibilidad de que exista algo así como un imaginario subjetivo, en beneficio del llamado imaginario colectivo, que viene a ser lo mismo que la aceptación sumisa de la opinión común —todo lo contrario de la operación de discurrir en primera persona—, asumida esta sin el menor atisbo de crítica; el mercado laboral lo es de profesiones consideradas productivas y necesarias, y apenas de las profesiones en las que el saber humanístico podría multiplicarse y difundirse, como es el caso de la educación —hoy vencida y desarmada en España— a todos sus niveles.
No podemos tener la certeza de que tal estado de cosas vaya a cambiar en favor de un lugar honroso para las humanidades. Seguirá habiendo filólogos, artistas, historiadores y filósofos; seguirá habiendo escritores y lectores; algunos centros urbanos de difusión cultural seguirán abiertos y más o menos activos, pero todo lo que se relacione con el ser y sus problemas fundamentales parecerá superfluo, en estado de letargia y, en el mejor de los casos, será escenario de heroísmo para renitentes.
A esta cuestión queríamos llegar. Los planes de estudio de las facultades universitarias de humanidades irán a peor, en favor de las banalidades que ha generado la era de lo llamado políticamente correcto: una alquimia en la que se funden los feminismos y homosexualismos más insolventes con los estudios coloniales más improductivos y las ridiculeces más espantosas como métodos de análisis y crítica del saber humanístico heredado. Pero toda persona vinculada a la enseñanza de las humanidades puede, si no modificar esas tendencias disolventes de las litterae humaniores, sí otorgar a sus actividades un trasfondo y un alcance que minen hasta los cimientos esos falsos edificios del saber. A nuestro juicio, no hay más solución para las facultades humanísticas que implicarlas en la vida cotidiana de la polis, o sea, convertir las humanidades en la punta de lanza de una restauración de la política —que es como actuar en beneficio de la ciudadanía en aquello en lo que ni las ciencias ni las técnicas pueden hacer mucho—; transformar todas las escenas del saber humanístico en el gran aliado del progreso espiritual de una nación y de sus ciudadanos. Por ejemplo, enviar a los estudiantes de los últimos cursos a comentar las grandes o menos grandes obras de la literatura universal en las bibliotecas públicas; no obligar a los profesores a hacer gestión académica, algo que los convierte en burócratas, sino agitación cultural más allá de sus muros; convertir a profesores y alumnos avanzados en asesores de centros de creación y difusión de la cultura; mandar a todos ellos a los diarios del país para favorecer un periodismo de mayor alcance cultural; invitar a cualquier empresario del mundo de la técnica, la informática, los negocios, y lo que sea, a contratar antes a un graduado que, siéndolo en la profesión adecuada y pertinente, lo sea también en cualquier rama de las humanidades, como ya sucede en Estados Unidos, para satisfacción incluso del rendimiento de sus empresas. Porque no es factible suponer que unos buenos estudios de humanidades (como todavía pueden cursarse en escasos centros universitarios del mundo entero, pues casi todos han quedado arruinados por el efecto de metodologías "seculares") resulten suficientes para obtener legitimidad en las sociedades actuales si no salen de las cuatro paredes de los centros universitarios.
Su papel tendrá que ser, en el futuro, el de una rigurosa resistencia, el de un profundo conocimiento del pasado, el de la transmisión eficaz de ese saber antiguo en provecho del futuro antes de que todo el mundo caiga en la "amnesia institucionalizada" de que ha hablado Gorge Steiner. Pero, sobre todo, si los profesionales de las humanidades quieren por una vez actuar con sentido común y eficacia, su papel habrá de ser el de garantes de la permeabilidad entre las instituciones sabias a las que pertenecen y el progreso de la sabiduría, la democracia y la dignidad del ser entre los ciudadanos de un país entero.››


FUENTES.
Libros.
Ibáñez Fanés, Jordi. El reverso de la historia. Apuntes sobre las humanidades en tiempo de crisis. Calambur. Barcelona. 2016. 298 pp. Una defensa de las Humanidades ante el desdén de muchos políticos. Reseña de Pardo, José Luis. ¿Qué pasa en la Facultad de Letras? “El País” Babelia 1.287 (23-VII-2016).

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Steiner, George. Fragmentos (un poco carbonizados). Trad. de Laura Emilia Pacheco. Siruela. Madrid. 2015. 88 pp. Reseña de Manuel Barrios. “El Cultural” (25-III-2016) 18.

Artículos. Orden cronológico.
Llovet, J. El fin de las humanidades. “El País” Ideas (24-IV-2016). Reivindica la literatura y el pensamiento como grandes aliados del progreso.
Martínez, Óscar. Del latín a Harry Potter. “El País” Ideas (24-IV-2016). Reivindica lo clásico, incluyendo el latín o el griego.
Gracia, Jordi. Atados a la nostalgia. “El País” Ideas (24-IV-2016). Hay que adaptar las humanidades al mundo presente.
Bassets, Marc. Leon Wieseltier. ‘El humanismo no es enemigo de la ciencia’. “El País” Ideas (24-IV-2016). Leon Wieseltier (Nueva York, 1952), ‘humanista jefe’ de la Brooking Institution.
Hermoso, Borja. George Steiner. ‘Matamos los sueños de nuestros niños’. “El País” Babelia 1.284 (2-VII-2016).
Lynch, Enrique. Leer, pensar y enseñar a lo grande. “El País” Babelia 1.284 (2-VII-2016). Resumen de la obra de George Steiner.
García Gual, Textos que nos hacen críticos. “El País” Ideas (23-X-2016). Los clásicos son de utilidad hoy.
Bettini, Maurizio. Las lecciones de los viejos dioses. “El País” Ideas (23-X-2016).
Altares, Guillermo. Paul Veyne / Historiador y latinista. ‘Los clásicos nos enseñan a hacernos preguntas’. “El País” Ideas (23-X-2016). Separata con diálogo El latín y el colegio.

domingo, 23 de octubre de 2016

Dosier: Los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) en España.

Dosier: Los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) en España.

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CIE de Aluche.

El editorial Una prisión para extranjeros [“El País” (22-X-2016)] es una reflexión crítica sobre la conflictividad de los centros de internamiento, que revela anomalías en los procesos de expulsión:
‹‹Todo país tiene derecho a regular la inmigración y, si es el caso, expulsar a quienes se encuentran en situación irregular. Una vez establecidas las condiciones de entrada y permanencia, los gobiernos han de aplicar la ley a todos aquellos que no las reúnan. Pero este proceso no puede hacerse de cualquier manera, y menos sin respetar los derechos humanos. La conflictividad que periódicamente rodea a los centros de internamiento de extranjeros (CIE), como el reciente motín de 38 internos del centro de Aluche, en Madrid, indica que ese proceso no se realiza en las condiciones deseables.
Pese a que la normativa los califica como centros no penitenciarios, en la práctica se han convertido en cárceles transitorias cuyo funcionamiento vulnera alguna de las tres condiciones que el Tribunal Constitucional fijó en 1987 para poder ingresar en ellos a extranjeros: que el internamiento se haga con autorización judicial, que sea por el tiempo mínimo imprescindible para la expulsión y que no tenga carácter penitenciario.
Según la Memoria de la Fiscalía, solo 353 de los 6.930 extranjeros internados en 2015 lo fueron por una orden de expulsión que sustituía a una pena de prisión. La inmensa mayoría de los internos son, por tanto, extranjeros en situación irregular, no delincuentes, lo que supone aplicar una medida tan grave como la privación de libertad a personas que solo han cometido una falta administrativa.
La ley lo contempla, es cierto, pero a condición de que sirva para la finalidad prevista, es decir, la expulsión. Pues bien, más de la mitad de los ingresados el año pasado no fueron expulsados al término del periodo decretado por el juez —que suele ser de sesenta días—, sino puestos en libertad. La opacidad en la gestión y las carencias materiales que aún persisten tampoco ayudan a generar la confianza necesaria. Esta es una de las asignaturas que la nueva legislatura debe abordar con urgencia.››

FUENTES.
Internet.

Artículos.
Ortega, P.; Gálvez, J. J. Final negociado a un motín de 12 horas en un centro de inmigrantes. “El País” (20-X-2016). En el CIE de Aluche (Madrid) se amotinaron 39 internos extranjeros.
Ortega, P. El 50% de los internos en los CIE tienen antecedentes penales. “El País” (20-X-2016). La mitad son delincuentes y han convertido los ocho CIE en penales encubiertos, porque los generales están masificados. Los agentes no pueden garantizar la seguridad.
Editorial. Una prisión para extranjeros. “El País” (22-X-2016). Una reflexión crítica sobre la conflictividad de los centros de internamiento, que revela anomalías en los procesos de expulsión.

Dosier: La adicción al porno.

Psicología. Dosier: La adicción al porno.
La pornoadicción es la necesidad compulsiva de consumo de pornografía, que llega a afectar negativamente tanto a la autoimagen del individuo como a sus relaciones personales y laborales.

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Gracias a Internet crece la epidemia de consumo compulsivo de porno, sobre todo entre la juventud (60% de los consumidores de Pornhub) y los varones.

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Según muchos expertos la pornoadicción causa daños cerebrales y puede desencadenar la “disfunción eréctil  inducida por el porno” (las siglas PIED en inglés) o una pulsión enfermiza por relaciones cortas basadas solo en la gratificación sexual inmediata.
En EE UU triunfa el portal NoFap.com, que ayuda a los adictos, y  el centro más prestigioso es la Clínica Mayo de Nueva York. En España hay numerosos centros de ayuda, tanto públicos como privados, siendo de los más conocidos el Centro de Urología, Andrología y Sexología de Madrid, el Instituto de Andrología y Medicina Sexual (ANDROMS) de Barcelona, el Instituto de Sexología de Barcelona o la Clínica Capistrano de Palma de Mallorca.

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La pornografía es una industria que mueve unos 9.000 millones de dólares en 2016, pero es solo la mitad que en 2006, debido a la generalizada gratuidad de su consumo en Internet. De resultas, el rodaje de películas porno se ha reducido un 75% entre 2006 y 2014, según la revista “Slate”, y el modelo de negocio actual consiste en fragmentar y montar hasta el infinito los contenidos de películas anteriores, para lanzar seudoproductos con una duración media de ocho minutos, los más requeridos por los consumidores.
La mayor empresa mundial del sector es MindGeek, con sede en Luxemburgo, que posee los mayores portales porno de Internet, como Pornhub, RedTube, YouPorn… Más de 100 millones de personas ven cada día sus contenidos.

Fuentes.
Internet.
[https://www.nofap.com/] Web estadounidense para adictos al porno en proceso de recuperación.
[http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/06/150604_salud_luchando_contra_pornografia_kv] Cómo superé la adicción a la pornografía BBC (4-VI-2015). Reportaje documentado con entrevistas a especialistas y pacientes.
[http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/03/160302_salud_porno_adiccion_existe_wbm] ¿Existe realmente la adicción a la pornografía? BBC (16-III-2016). Reportaje, documentado, con tesis contrapuestas.
[http://www.elmundo.es/f5/2016/10/20] Adicción al porno: una enfermedad en auge que nació en Internet. "El Mundo" (20-X-2016).

Artículos.
Fraguas, Toño. Cuando el porno se nos va de las manos. “El País” Tentaciones 18 (XI-2016).